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El género representativo de la familia es el de las lechetreznas. Varias especies de este género adaptadas a la vida en regiones desérticas han adquirido formas muy semejantes a las de los cactus, de los que se diferencian con facilidad por el látex lechoso que contienen. Siete u ocho especies de lechetrezna se consideran endémicas de las islas Canarias, entre ellas el cardón y varias tabaibas; el látex de la tabaiba dulce no es tóxico, y se ha utilizado localmente para elaborar chicle.
Clasificación científica: el nombre científico de la familia de las Euforbiáceas es Euphorbiaceae. El género representativo es Euphorbia. El jebe es la especie Hevea Euforbiáceas, nombre común de una extensa familia de plantas con flores, muchas de ellas de aspecto similar a los cactus, las cuales se conocen con el nombre genérico de euforbias. Engloba unas 8.000 especies de distribución tropical en su mayoría, aunque hay representantes de la familia en todo el mundo, salvo las regiones polares y montañosas. El biotipo va desde pequeñas herbáceas anuales hasta grandes árboles. Muchas especies forman un látex lechoso, a veces irritante para la piel y mortal para el ganado. Con el de algunas especies, en particular el jebe, caucho de Brasil o hule, se fabrica caucho. Las flores suelen ser inconspicuas, pero a menudo se agrupan en inflorescencias por debajo de las cuales crecen grandes hojas coloreadas o brácteas que actúan como pétalos para atraer a los insectos polinizadores. La conocida flor de Pascua o flor de Nochebuena, nativa de América Central, es un excelente ejemplo de euforbia con brácteas coloreadas; debe el nombre común a que florece en la época de Navidad. El ricino (higuera, higuerete, palmacristi, tártago de Venezuela), la aleurita y el llamado árbol del tocino producen aceites de importancia comercial. La mandioca es un tubérculo rico en almidón.
brasiliensis; la flor de Pascua o poinsetia se clasifica como Euphorbia pulcherrima o Poinsettia pulcherrima; el cardón canario es Euphorbia canariensis; se llama tabaibas a muchas especies arbustivas de lechetrezna, excepto el cardón; la tabaiba dulce es Euphorbia balsamifera.
Fuente: Microsoft ® Encarta ® 2007. © 1993-2006

Cultivo del girasol para flor cortada MULTIPLICACIÓN



Cultivo del girasol para flor cortada
 MULTIPLICACIÓN Debido a la baja incidencia de virosis, la rapidez y economía de la multiplicación por semillas, es ésta prácticamente la única que se utiliza en la actualidad. 5.- EXIGENCIAS EDÁFICAS Y CLIMÁTICAS 5.1.- Temperatura El girasol es una planta que necesita al menos 5 ºC, durante 24 horas, para poder germinar, cuanto más alta es la temperatura, más rápidamente germinará. Si la temperatura es menor de 4 ºC no llegará a hacerlo (Alba, 1.990). Una vez que ha germinado, se adapta a un amplio margen de temperaturas, que van desde 25-30 a 13-17 ºC. en este último caso la floración sufre retraso. El margen óptimo de temperaturas oscila entre 21 y 24º C. En periodos de corta duración, puede resistir temperaturas de hasta 6 u 8º C. Bajas temperaturas pueden dañar el ápice de la planta y ello puede provocar la ramificación de los tallos (Alba, 1.990). La influencia negativa de las altas temperaturas durante la fase de floración, varía según el régimen de temperaturas que ha soportado la planta en la fase anterior de crecimiento y desarrollo foliar. Si estas han sido altas en la fase anterior, la planta aguantará mejor las altas temperaturas en la fase de floración. Si no es así, la planta podría sufrir situaciones de estrés (Alba, 1.990). 5.2.- Luz La luz influye en su crecimiento y desarrollo, y su influencia varía en las diferentes etapas del desarrollo del cultivo (Del Valle, 1.987). Al principio, en la formación de las hojas, el fotoperiodo, acelera o retrasa el desarrollo del girasol, si la duración del día es corta, los tallos crecen muy alargados y la superficie foliar disminuye. Muchos cultivares pueden adelantar o retrasar más de 15 días la fecha de floración como respuesta al fotoperiodo (Alba, 1.990). La densidad de plantas influye en la formación y productividad del aparato fotosintético. En densidades altas se demora la formación de las hojas de los niveles superiores y de este modo disminuye su participación en la actividad fotosintética general, sobre todo en las últimas fases de vegetación. La densidad de plantas influye en forma considerable en la radiación fotosintetizante activa (Alba, 1.990). Fuente: El cultivo de girasol (Helianthus annuus) para flor cortada Javier Melgares de Aguilar Cormenzana Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente Plaza Juan XXIII nº 4 30.071 Murcia (España) fjavier.melgaresdaguilar@carm.es

La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba


La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba Coelogyne pandurata Lindl. Época de floración: Febrero-mayo. Distribución: Esta especie es oriunda de Asia, desde Nepal hasta China y prefiere las temperaturas cálidas. Requerimientos de cultivo: Plantas epífitas, les favorece el cultivo en sustratos ricos en materia orgánica y fibras naturales a la sombra. Cymbidium alloifolium (L.) Sw. Época de floración: Marzo-junio (Figura 5). Distribución: Desde la India a lo largo del sudeste de Asia, Java y Sumatra, prefiere los bosques secos siempreverdes y las tierras bajas similares a las sabanas. Requerimientos de cultivo: Plantas epífitas o litófitas que prefieren temperaturas cálidas y se cultivan al sol. Dendrobium cucullatum R. Br. Época de floración: Marzo-mayo Distribución: Especie bien distribuida en el sureste asiático. Requerimientos de cultivo: Plantas epífitas que se cultivan con éxito en sustrato para epífitas o sobre forófitos a la semisombra; a menudo confundida con D. pierardii o D. aphyllum por su parecido, pero estas últimas son de color rosa. Dendrobium moschatum Sw. Época de floración: Abril-junio Distribución: Se encuentra desde los Himalayas hasta Burma, Tailandia y Laos. Requerimientos de cultivo: Plantas epífitas que se cultivan con éxito en sustrato para epífitas a la semisombra. Guarianthe skinneri (Batem.) Dressler & Higgins Época de floración: Marzo-junio. Distribución: Especie muy frecuente en Costa Rica, donde fue designada como Flor Nacional. Requerimientos de cultivo: Planta epífita tolerante al calor y a la falta de humedad, pero requiere de semisombra para su cultivo exitoso. Laelia rubescens Lindl. Época de floración: Septiembre-noviembre. Distribución: Especie de América Central cuyas flores varían de blanco a púrpura. Requerimientos de cultivo: Plantas epífitas que se cultivan con éxito sobre forófitos (vivos o no), a la semisombra y con poca humedad. Fuente: La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba Alelí Morales Martínez y Olga Lidia Vargas Jardín Botánico Nacional, Universidad de La Habana. Cuba.

Los jardines de la Alhambra durante el reinado de los Austrias


Los jardines de la Alhambra durante el reinado
de los Austrias
el cultivo de los jardines y sus usos
El mantenimiento de los jardines era esmerado, consistía principalmente
en cultivarlos y regarlos, pero también en limpiarlos
de hierba, sofocar las plagas2 y proteger los árboles de las
heladas. Estas funciones las realizaba habitualmente un jardinero
que era incluido en la nómina semanal de los trabajadores
de las obras reales con un salario de cuatro reales al día. Ocasionalmente
el oficio de jardinero podía realizarlo un peón de
las obras reales, reduciéndose entonces el jornal a tres reales y
medio. Otras veces la nómina ascendía a cinco reales al día si
se retribuía una labor especial como era la poda. Con relativa
frecuencia se aunaba la figura del fontanero y jardinero ocupándose
éste también de desazolvar y reparar las cañerías por
las que se conducía el agua hasta las fuentes o albercas de los
jardines de donde se tomaba para el riego. Al jardinero igualmente
le competía barrer los jardines. La nómina de 21 de abril
de 1646 resume la mayor parte de sus funciones: “Gaspar Vázquez,
peón, seis días que se ha ocupado mudando los macetones
que están en los jardines de el Adarve, y trasplantando
los naranjos y limones dellos y echandoles nueva tierra, que se
maltrataron por los muchos yelos, y quitando las esteras de dichos
jardines y de el patio de los Arrayanes y jardín de Daraja
y encerrándolas, y limpiándolos y quitando todo lo helado a dichos
limones, cidros y naranjos para que retoñen de nuevo, y
cuidando las fuentes y alcubillas destas casas reales, y regando
las alamedas, a cuatro reales cada día”3. Conocemos el nombre
de algunos de los jardineros que trabajaron en la Alhambra
después de la conquista, y en los siglos XVI y XVII: Bartolomé
Gramaje (1493/1504), Bernal Sebastián (1493/96), Fray Juan
Beato de la Reina (1500/1516)4, Alonso Eladarve (1558), Alonso
Gordufa5 (1584), Miguel Díaz, fontanero y jardinero (1637/39),
Francisco de Tolosa (1637), Tomás López (1639/40), Juan de
Tolosa (1640), Pedro de los Reyes (1641), Gaspar Vázquez, peón
y jardinero (1644/45/46), y Esteban de León (1648)6.
En el siglo XVI abundaban los naranjos, limones y cidros en las
casas reales de la Alhambra. Los había en el Cuarto de Comares7,
en el Cuarto de los Leones, en el Jardín del Adarve Nuevo, en los
revellines bajo la Torre de la Vela, en el jardín de Daraxa, y en el
de las Armas Reales. Esta combinación de naranjos, limones y
cidros correspondía plenamente al gusto renacentista. Uno de
los jardines que Polifilo visita en su sueño (1499) estaba plantado
de “naranjos, limoneros y cidros, que ofrecían una clausura
amenísima y placidísima, presentando a los ojos una bellísima
ostentación de densidad de alegre follaje y perfumadas flores...”8.
También en los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla hubo
desde finales del siglo XV numerosos naranjos y limoneros, así
lo constató Münzer en 1494, el flamenco Antonio de Lalaing en
1502, y Navagero en 1526, el cual vio “un patio lleno de naranjos
y limoneros hermosísimos y dentro otros apacibles jardines, y
en ellos un bosque de naranjos donde no penetra el sol, y es quizá
el sitio más apacible que hay en toda España”9.
Fuente: Los jardines de la Alhambra durante el reinado
de los Austrias
· esther galera mendoza ·
Universidad de Granada

Cultivo del Girasol para flor cortada


Cultivo del Girasol para flor cortada
3.- CULTIVARES
El número de cultivares utilizados para flor cortada es muy elevado, existen dos
grandes grupos, uno son los híbridos cuya principal característica es la ausencia de polen en sus flores, lo cual es un factor positivo para su uso como flor cortada, y el otro grupo lo componen los no híbridos, normalmente con polen y de precio de adquisición mucho más económico que los primeros.
De los híbridos podemos citar, entre otros, los siguientes cultivares:
Sun Rich Lemon, Sun Rich Orange, Sun Deep, Moonbright, Sunbright, Sunbeam, Full
Sun, Sun Goddess, Sunwheel, Type 61, Type 556, Type 555, Sun King, Schnittgold,
Sungold, Golden Globe, Eversun Golden Yellow, Eversun Bright Yellow, Evening Sun, Prado Red, Sunseed etc.
Entre los no híbridos:
Floristan, Holiday, Prado Yellow, Hallo, Sonja, Valentín, Gouden Zon, Orange Sun,
Teddy Bear, Velvet Queen, Zebulon etc.
Fuente: El cultivo de girasol (Helianthus annuus) para flor cortada
Javier Melgares de Aguilar Cormenzana
Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente
Plaza Juan XXIII nº 4
30.071 Murcia (España)
fjavier.melgaresdaguilar@carm.es


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Mejorar el suelo del jardín (I)

Mejorar el suelo del jardín (I)

Para mejorar el estado del suelo y convertirlo en la mejor mezcla de cultivo para
plantas se han de seguir unas sencillas pautas de nutrición y cuidados.
Ante todo, es muy importante tener en cuenta la naturaleza del suelo, porque el
humus (materia orgánica vegetal y animal en descomposición que abona la tierra)
comienza a debilitarse tan pronto como se cava un trozo de tierra.
Acidez y alcalinidad: pH.- Cada suelo necesita un alimento distinto según su
composición, necesidades y su pH. Al igual que la piel del ser humano, el suelo
tiene una medida llamada pH que determina su alcalinidad o acidez. Cuando uno es
rico en cal o en creta, se dice que es alcalino. En el caso contrario, se trata de un
suelo ácido. Generalmente, un pH por encima de 7,0 indica un suelo alcalino,
mientras que un pH inferior a 6,5 es ácido. La mayoría de las plantas preferirán un
pH comprendido entre estos dos extremos y será muy raro encontrar alguna vez un
suelo con un pH por encima de 8,5 o por debajo de 4,5. Las plantas que se cultiven
en un jardín, tienen que tener unas características adecuadas al pH de la tierra en la
que van a desarrollarse.
Modificar el pH.- Para elevar el pH del suelo, es decir, para aumentar su equilibrio
alcalino, simplemente hay que añadirle cal hidratada, cal del suelo corriente o creta
(carbonato cálcico), siguiendo las indicaciones del paquete.
Reducir el pH del terreno para hacerlo más ácido resultará más difícil. En primer
lugar, hay que sustituir la turba por otra materia orgánica para enriquecerlo. Una
vez enriquecido se debe aplicar azufre a las flores; teniendo en cuenta que la
proporción variará de un suelo arenoso (100 gr por cada 0,8 m²) a un suelo arcilloso
(225 gr por cada 0,8 m²). Es preciso que se compruebe mensualmente el nivel del pH.
Los fertilizantes.- El jardín está constituido por un conjunto de seres vivos a los que
se debe que nutrir. Hay que alimentarlo con fertilizantes orgánicos e inorgánicos,
puesto que ambos son necesarios e importantes para él.
Fuente: mailxmail.com/curso-diseno-jardines/mejorar-suelo-jardin-1]

Los jardines de la Alhambra durante el reinado de los Austrias


Los jardines de la Alhambra durante el reinado
de los Austrias
En la Edad del Humanismo, arquitectura y naturaleza eran
parte de un proyecto unitario tanto en la teoría como en la
praxis arquitectónica, con la única restricción que podía representar
el espacio disponible. Las villas de recreo y los
palacios urbanos tenían como seña de identidad no sólo su
arquitectura sino también los jardines y el paisaje circundante.
Una naturaleza construida, ordenada, y acomodada
por la mano del arquitecto, del ingeniero, o simplemente del
jardinero, para el deleite1.
El proyecto de reconstrucción de los palacios nazaríes de
Granada tras las Capitulaciones del año 1492 y el enriquecimiento
de aquella estructura palatina con una nueva residencia
real levantada según el gusto “a lo romano” por orden
del Emperador Carlos V, sin duda contó desde el origen
con el objetivo de integrar la arquitectura en el paisaje y de
ennoblecerla y embellecerla con diversos jardines y espacios
verdes, en parte existentes y en parte estructurados de
nuevo, fundamentalmente a partir del último tercio del siglo
XVI, cuando las obras del palacio de Carlos V iban ya
tocando a su fin.
Los jardines eran parte esencial del ámbito palatino de
la Alhambra, al igual que otros espacios verdes de mayor
amplitud como el Bosque, en la ladera que mira hacia el
Albaycín, y la Alameda, característica de las ciudades castellanas
de la Edad Moderna e incorporada a la ciudadela
de la Alhambra, desde la Puerta de las Granadas hasta el
Generalife y convento de los Mártires (fig. 1). A estos espacios
verdes se sumaban los jardines de la casa real del
Generalife y otros jardines privados y huertos vinculados a
las casas de particulares o a los conventos de San Francisco
y de los Mártires.
Ajustándonos a los jardines de la casa real de la Alhambra, y a
los de la alcazaba, exceptuando los de la casa real de Generalife
y otros particulares, hay que mencionar al menos los siguientes:
a) El jardín del Cuarto de Comares y del Cuarto de los Leones;
b) El jardín de los Baños o de las Armas Reales; c) El jardín de
Daraxa o de los Mármoles; d) El jardín del Adarve Nuevo y los
Revellines; e) La Alameda; f ) El Bosque.
Fuente: Los jardines de la Alhambra durante el reinado
de los Austrias
• esther galera mendoza •
Universidad de Granada

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La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba



La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba
Alelí Morales Martínez y Olga Lidia Vargas
Jardín Botánico Nacional, Universidad de La Habana. Cuba.
INTRODUCCIÓN
La familia Orchidaceae se caracteriza por ser cosmopolita, faltando sólo en la Antártica y prefiriendo las zonas tropicales de todo el mundo; las especies se distribuyen en unos 1000 géneros con 25 a 30 000 especies (Dietrich 2007).
En Cuba se encuentra representada por cerca de 305 especies con un 30,4% de endemismo, siendo los géneros Pleurothallis, Encyclia y Epidendrum los más
numerosos (Llamacho & Larramendi 2005).
La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba atesora alrededor de 120 taxones, siendo las especies de amplio cultivo las mejor representadas. En nuestro trabajo se expone el nombre, la distribución, la época de floración y algunas sugerencias para el cultivo de las especies mejor representadas en nuestra colección, así como de otras que se encuentran naturalizadas en Cuba y crecen en las zonas fitogeográficas del Jardín.
Especies mejor representadas en nuestra colección
Aerides odorata Lour.
Época de floración: Mayo-julio.
Distribución: A través de los Himalayas, China, Viet Nam, Península de Malasia, Borneo, Sumatra, Java y
Las Filipinas. Se encuentra cultivada en los trópicos de todo el mundo.
Requerimientos de cultivo: Plantas epífitas que requieren de altas temperaturas y semisombra para su cultivo.
Bletia patula Graham.
Época de floración: Marzo-junio.
Distribución: Zona oriental de Cuba, Florida, La Española, Puerto Rico, Guadalupe y Martinica.
Requerimientos de cultivo: Plantas terrestres, de terrenos húmedos, ricos en materia orgánica, requiere de semisombra para su cultivo.
Cattleya lueddemanniana Rchb.f.
Época de floración: Diciembre-febrero, a veces agosto o
septiembre, pero mucho menos frecuente.
Distribución: Esta especie, la más común de las cultivadas en Cuba, es venezolana, de zonas costeras y bien iluminadas.
Requerimientos de cultivo: Planta epífita tolerante al calor y a la falta de humedad, requiere de sol para su cultivo exitoso.
Fuente: La colección de orquídeas del Jardín Botánico Nacional de Cuba
Alelí Morales Martínez y Olga Lidia Vargas
Jardín Botánico Nacional, Universidad de La Habana. Cuba.

Un jardín mediterráneo sostenible ideal


El tesoro líquido
El agua es uno de nuestros recursos más escasos y, consecuentemente, más valiosos.
Un jardín mediterráneo sostenible ideal no debería necesitar nada más que
el agua de la lluvia, pero como eso es muy difícil, utilicemos la menor cantidad posible
¡Sólo la que necesitemos!
Por eso, hay que conocer las necesidades de las plantas y elegir un sistema de riego
adecuado al tipo de terreno y que nos ayude a ahorrar agua. Hay varios sistemas posibles:
+ Manguera o regadera: es barato, ya que no requiere instalaciones, sólo necesitamos
un grifo. Su eficiencia es apenas del 45 % y no puede automatizarse. Puede ser útil en
espacios pequeños o para puntos concretos, como los riegos de plantación.
Si utilizas este sistema, busca la forma de recoger el agua que se pierde, sobre todo en
las terrazas y las macetas...
+ Aspersión: imita a la lluvia y requiere una instalación de tuberías, pero se puede
automatizar. Es bastante útil para praderas.
Existen muchos modelos de aspersores diferentes que se adaptan a todos los
jardines. Empleándolos bien, alcanzan una eficiencia del 75% y aumentan la humedad
relativa, desperdiciando menos agua que las mangueras.
La instalación de un programador te ayudará a regar sólo lo necesario y en el
momento preciso, aunque no te encuentres en casa.
+ Goteo y tuberías de exudación: requiere instalación de tuberías y agua de buena calidad.
Es automatizable y adecuado para cualquier tipo jardín. Su gran eficiencia, que
alcanza el 90%, se debe a que el agua llega directamente a la zona de las raíces, sin
mojar las hojas ni el terreno.
La Ordenanza de Gestión y Uso Eficiente del Agua en la ciudad de Madrid, en su artículo 20, indica la necesidad de que se empleen sistemas de riego que fomenten el ahorro y la eficiencia en el riego, especialmente en nuevos jardines que superen los
150 metros cuadrados. En estos casos, se deben instalar programadores y sensores de lluvia o de humedad, aspersores de corto alcance en las zonas de pradera y riego por goteo para arbustos y árboles. En los jardines ya existentes, se establece un plazo de dos años para adecuar las instalaciones a los requisitos anteriores.
Debes elegir el tipo de sistema con el que regarás cada grupo de plantas en tu jardín y
marcar el lugar por donde irán las tuberías que abastecerán a cada uno. Pide consejo a
un profesional para que tu riego funcione.
Para concluir, hay que tener presente que tan malo es regar de menos como regar de
más. La falta de agua limita el crecimiento o la floración, pero el exceso de agua incrementa el riesgo de enfermedades producidas por hongos.
Y RECUERDA...
Es conveniente instalar un sistema automatizado y sensores de humedad en el
suelo que nos informen del momento más adecuado para regar. Existen sensores de
lluvia que desconectan automáticamente el riego cuando llueve.
Para aprovechar el agua de la lluvia, instala canales de drenaje que la dirijan hacia
una alberca o pequeño depósito y recoge el agua de los canalones en bidones o depósitos que te sirvan para regar. Los caminos deben estar un poco más altos que
los parterres y así el agua de la lluvia llegará a las plantas.
Coloca un elemento de agua, como una fuente o un estanque (siempre con
sistema de reciclaje), que servirá para recoger el agua de la lluvia y la sobrante del
riego y aumentará la humedad ambiente del jardín.
Necesitas conocer cuáles son las necesidades de agua de tus plantas, ya que estando
sanas y fuertes, necesitarán menos riego. Para saberlo, pregunta por su procedencia y
cuánto llueve en ese lugar. Infórmate de dónde crecen: bajo los árboles, al lado de los
ríos, entre las rocas, al lado del mar… Esto te ayudará a conocerlas y saber sus
necesidades.
Fuente: Área de Gobierno de Medio Ambiente
y Servicios a la Ciudad, Ayuntamiento de Madrid
COORDINACIÓN:
Departamento de Educación para el Desarrollo Sostenible
ASESORAMIENTO TÉCNICO:
Isabel González González
Miguel Ángel Nuevo Corisco
Charo Piñango Muñoz
Luís Tejero Encinas

Gusanos de regimiento -Armyworms-

Gusanos de regimiento
“Armyworms”
Estas orugas se caracterizan porque se desplazan en busca de alimento, agrupadas
como un regimiento. Cuando alcanzan su máximo desarrollo llegan a medir unos 50
mm de longitud. D
La oruga de regimiento de otoño (fallarmyworm) y la oruga de regimiento de la
remolacha (beet armyworm) son las especies más comunes. Estas orugas son
muy parecidas en su forma y desarrollo.
Las larvas recién nacidas son verdosas con la cabeza negra. En la segunda etapa larval
la cabeza es de color marrón o anaranjado.
En el tercer estado larval el cuerpo es marrón, aunque puede ser verde en el
dorso. A lo largo de los costados tiene rayas blancas. La oruga de regimiento de
otoño tiene espinas en el dorso y una marca amarillenta en forma de Y en la
cabeza. La oruga de regimiento de la remolacha carece de espinas y de la
marca en forma de Y En los estados larvales cuarto, quinto y sexto la
cabeza es marrón rojiza moteada con blanco.
La oruga amarilla rayada (yellowstripedarmyworm) es otra especie de oruga de
regimiento. Cuando alcanza su máximo desarrollo su color varía del marrón oscuro
al negro. En los costados tiene rayas blancas, amarillas o anaranjadas. En el
dorso tiene manchas triangulares oscuras.
B
La alevilla hembra de la oruga de regimiento de otoño tiene el primer par de
alas de un color gris-marrón, mientras que la de la oruga de regimiento
de la remolacha son de un gris moteado con manchas oscuras pronunciadas.
El primer par de alas de la alevilla de la oruga amarilla rayada es de color marrón
grisáceo sobre el que se superpone un diseño irregular de marcas claras y oscuras.
Suelen presentar unas bandas blanquecinas cerca del centro de las alas. En
las tres especies, el segundo par de alas es de color blanco con los bordes oscuros. La
distancia entre los extremos de sus alas extendidas varía entre 32 mm y 41 mm.
C
La alevilla hembra de los gusanos de regimiento pone los huevos debajo de las
hojas de una gran variedad de plantas que crecen en lugares húmedos, sombreados y
protegidos. Las larvas salen de los huevos en unos 10 días. Se alimentan durante tres
A. Alevilla de la oruga de regimiento de otoño
B. Alevilla de la oruga de regimiento de la remolacha
C. Alevilla de la oruga amarilla rayada a cuatro semanas y permanecen en el
mismo lugar hasta alcanzar su máximo desarrollo o hasta que se agote el
alimento. Cuando las larvas adquieren su máximo desarrollo dejan de comer, se
refugian debajo de la hojarasca y terrones o se introducen en el suelo a una
profundidad de 2 a 3 pulgadas. En una a dos semanas pasan a la etapa de pupa y
después se transforman en alevillas.
Fuente: LAS PLAGAS COMUNES DEL JARDÍN
Identificación y Manejo Integrado
Por: Hipólito O'Farrill-Nieves, Ph.D.
Especialista en Entomología
Silverio Medina Gaud, Ph.D.
Entomólogo y Profesor Emérito

El cultivo de girasol (Helianthus annuus)


El cultivo de girasol (Helianthus annuus) para flor cortada
2.- LA INFLORESCENCIA
La inflorescencia del girasol es un capítulo de dos a cuarenta centímetros de
diámetro según cultivares y condiciones de cultivo.
El capítulo, que se encuentra en el extremo del tallo principal, es solitario y rotatorio,
rodeado, en su cara inferior por brácteas en forma de escamas; está formado por un tejido de naturaleza esponjosa en el que se insertan las flores (Alba, 1.990).
Los capítulos en desarrollo efectúan movimientos de rotación, de modo que su
superficie forma un ángulo recto con la dirección de caída de los rayos solares.
En el capítulo se pueden encontrar dos tipos de flores:
Flores liguladas: Se encuentran en el verticilo o anillo exterior del capítulo, está
formado normalmente por una o dos filas de flores liguladas estériles, el color de estas
lígulas suele ser amarillo dorado, amarillo claro o amarillo anaranjado, las lígulas son
lanceoladas, con una función de exhibición y atracción visual para los insectos
polinizadores.
Flores tubulares, situadas en el interior del capítulo, son las flores propiamente
dichas, ya que contienen los órganos reproductores, son sésiles, hermafroditas, y de cada flor se obtendrá una semilla; forman círculos espirales desde el centro hasta el anillo de flores liguladas que lo rodea.
En la mayoría de los cultivares para flor cortada, que suelen ser híbridos, las flores
tubulares son estériles, no forman polen, ni producen semilla.
Fuente: El cultivo de girasol (Helianthus annuus) para flor cortada
Javier Melgares de Aguilar Cormenzana
Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente
Plaza Juan XXIII nº 4
30.071 Murcia (España)
fjavier.melgaresdaguilar@carm.es

Antes de nada, una buena planificación



El jardín ecológico
Antes de nada, una buena planificación
Cuando nos planteamos llevar a cabo nuestro
jardín sostenible, es muy importante una
buena planificación inicial. Es mejor prevenir
los posibles problemas futuros que corregirlos
cuando esté finalizado, una vez que el
jardín es una realidad. Y para ello
Trata de conservar los árboles y arbustos naturales
presentes en el terreno, así como las plantas
espontáneas que te gusten.
Si cuando crezcan no te gustan… ¡A la compostera!
No cambies la forma del suelo. Si lo haces, tendrás
que “fabricar” uno nuevo y eso consume mucho.
En ese caso, aprovecha tus propios recursos y crea
caminos o plazas donde no crecen las plantas.
Cuida la orientación de cada elemento del jardín para
aprovechar las variaciones que se producen en el clima: unas
horas más de sombra pueden ser cruciales para el buen
desarrollo de una planta. Las plantas más grandes protegen a
las pequeñas, las macetas grandes dan sombra…
FALSAS VERDADES
“Si el terreno tiene desniveles, hay que eliminarlos”.
Para conseguir un jardín bonito, no es imprescindible una superficie alisada.
Es mejor mantener su perfil y crear distintos niveles, que aporten profundidad,
amplitud y estética con un diseño apropiado. Además, resulta costoso
el movimiento de tierra para allanar una parcela, aunque sea pequeña.
Sitúa en el espacio todos los elementos de la lista que quieres que tenga tu
jardín, ordenándolos según las necesidades y las limitaciones de tu espacio.
Fuente: Área de Gobierno de Medio Ambiente
y Servicios a la Ciudad, Ayuntamiento de Madrid

Cultivo del girasol para flor cortada 1.- INTRODUCCIÓN


Cultivo del girasol para flor cortada
1.- INTRODUCCIÓN
La utilización del girasol como ornamental no es nueva, cuando se introdujo en
Europa procedente del América, de donde es originaria, su primer uso fue el de planta
ornamental en los jardines de la época.
Al poco tiempo de su introducción, la planta se cultivaba en los Reales Jardines
Botánicos de Madrid. En 1568 se publica la primera descripción detallada de la planta por Dodonaeus. A partir de ese año abundan las referencias al girasol que lo sitúan en Italia, Francia, Alemania, etc. (Vrânceanu, 1.977).
Su tamaño y la hermosura notable del capítulo determinaron que esta planta fuese
muy apreciada. Durante casi doscientos cincuenta años, después de haberse traído y
difundido en Europa, el girasol se cultivó solamente como planta ornamental (Vrânceanu,1.977).
Ya en la actualidad, el girasol se cultiva principalmente como planta industrial para
obtención de aceite, si bien en los últimos años se está viendo un aumento de su uso como flor cortada, sobre todo en grandes composiciones para decoración de escenarios,
escaparates, mesas, etc. Es paradójico el mayor uso de girasoles artificiales, en su mayoría de tela y plástico, y una menor presencia de la flor natural. También se cultiva como planta ornamental en maceta, aunque para ello se utilizan cultivares enanos (Sauher, 1997), así como ornamental dentro de jardines, para ello se prima sobre todo la vistosidad de los capítulos con diferentes colores y tamaños.
El cultivo de esta especie como flor cortada se puede realizar tanto en invernadero
como al aire libre, si bien esta última modalidad limita, en muchas zonas, las épocas en las que se puede realizar el cultivo, a la primavera y el verano (Altman et al. 1.997).
La finalidad del cultivo del girasol como flor cortada es distinta respecto al
oleaginoso, el de boca o el forrajero, en los dos primeros se suele buscar plantas con
capítulos grandes con una alta producción de semillas por planta, y en el forrajero además se busca un alto peso de la planta. Por el contrario en el ornamental se busca un capítulo no demasiado grande, ya que ello impediría su uso como flor, diámetros inferiores a 7 u 8 centímetros se consideran adecuados para estos fines. La presencia de polen en las flores es un inconveniente para su uso como ornamental, ya que éste al desprenderse mancha los enseres o ropas próximos a ellas, por ello, los principales cultivares ornamentales no tienen polen.
El nombre científico del género (Helianthus), así como los que dan nombre a la
planta en otros idiomas, aluden generalmente a la forma y aspecto de la inflorescencia o
capítulo donde nacen las flores y que corona la planta por su parecido a un sol. Así el
término griego helios, significa sol, y anthos flor (Alba, 1.990).
El nombre de la especie (annuus) alude a la característica de anualidad del ciclo
vegetativo - reproductivo de la planta. (Alba, 1.990).
Fuente: El cultivo de girasol (Helianthus annuus) para flor cortada
Javier Melgares de Aguilar Cormenzana
Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente
Plaza Juan XXIII nº 4
30.071 Murcia (España)
fjavier.melgaresdaguilar@carm.es

FOMENTO DE LA FAUNA AMIGA



BIODIVERSIDAD EN EL JARDÍN ECOLÓGICO
FOMENTO DE LA FAUNA AMIGA
Fomentando la fauna autóctona
–Reduciendo la contaminación
–Concienciando a los usuarios y trabajadores
–Iluminación
–Fomentando autóctonas
–fuentes alternativas de alimentos, refugios, comederos
–evitando molestias
–creando zonas protegidas, zarzales
–flora alimenticia
–plan de mantenimiento de fauna
–eliminando invasoras
LA SELECCIÓN DE ESPECIES VEGETALES
•Cómo fomentar la biodiversidad
•Seleccionar prioritariamente especies autóctonas
•Lo más locales posibles
•No alergénicas
•Resistentes al clima local
•Resistentes a plagas
•La mediterraneidad como criterio de selección
•Mejorando el suelo con abonos orgánicos
•No utilizando fitosanitarios químicos
•Inoculando micorrizas y antagonistas
•Mejorando la fauna microbiana del suelo
•Zonas de adventicias
Incluyendo especies raras o amenazadas
•Manteniendo la vegetación espontánea
•Creando zonas húmedas
•Conectando las zonas verdes con corredores ecológicos
•No utilizar híbridos
•Creando 3 estratos vegetales
Fuente: BIODIVERSIDAD EN EL JARDÍN ECOLÓGICO
PatxiSuárez Boada
Consultor, jardinero y paisajista.
Colaborador de WWAdenay de Ecologistas en Acción.

Guía del jardín sostenible. Mucho más que un jardín



Guía del jardín sostenible
Mucho más que un jardín
Entra en un jardín sin límites: el jardín sostenible
Pero ¿qué diferencia a un jardín convencional de uno sostenible? El convencional
crea una estética agradable, pero no siempre planifica el ahorro de recursos, no tiene
en cuenta la adaptación de las plantas al medio y tampoco considera la posibilidad
de usar y producir productos reciclables.
Por el contrario, el jardín sostenible crea belleza adaptándose a las condiciones
naturales de la zona, sin desperdiciar preciosos recursos y respetando el entorno,
intentando siempre producir y usar productos reciclables y naturales.
¡Todos podemos crear un jardín sostenible!
Muchas personas podrán pensar que si no tienen un espacio grande para crear un
jardín, esta guía no es para ellos. Al contrario, a cada pedacito de naturaleza
podemos llamarlo jardín, y podemos crearlo y disfrutarlo con criterios sostenibles.
Un balcón o unas cuantas macetas son suficientes para crear nuestro jardín personal y
hacerlo con buenas prácticas ambientales.
Colaborar para mejorar nuestro medio ambiente no es una utopía: la suma de
todos esos pequeños jardines contribuye a cambiar las cosas ¡Empecemos desde
nuestra casa!
¿Qué debemos buscar para que nuestro jardín sea sostenible?
• Adaptarnos lo más posible al clima y al suelo
• Ahorrar agua seleccionando especies adecuadas, empleando métodos de riego
eficientes y aprovechando el agua de lluvia
• Conseguir un gasto mínimo de recursos energéticos y una producción mínima
de residuos, que luego intentaremos reutilizar o reciclar
• Promover la diversidad
• Aprovechar al máximo los recursos tanto propios como ajenos
Fuente: Guía del jardín sostenible
Mucho más que un jardín
Por un Madrid más sostenible.pdf
Área de Gobierno de Medio Ambiente
y Servicios a la Ciudad, Ayuntamiento de Madrid
COORDINACIÓN:
Departamento de Educación para el Desarrollo Sostenible
ASESORAMIENTO TÉCNICO:
Isabel González González
Miguel Ángel Nuevo Corisco
Charo Piñango Muñoz
Luís Tejero Encinas
REDACCIÓN, DISEÑO Y MAQUETACIÓN:
SMA, S.L.

Guía del jardín sostenible. Mucho más que un jardín



Guía del jardín sostenible
Mucho más que un jardín
Entra en un jardín sin límites: el jardín sostenible
La sostenibilidad: un giro necesario
Los problemas medioambientales que causan las ciudades han supuesto un gran motivo de preocupación para todos en los últimos tiempos. Como consecuencia de esta inquietud, la Comisión Mundial de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo redactó en 1987 el informe “Nuestro Futuro Común”, que analizaba
los problemas asociados al desarrollo incontrolado. En este documento se introduce el concepto del “desarrollo sostenible”, como “aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.
Partiendo de esa idea, un desarrollo sostenible debe basarse en varios principios: el uso eficiente de los recursos naturales, el respeto de la capacidad de regeneración del medio, la necesidad de compartir riqueza y responsabilidad, la precaución ante la repercusión
ambiental de cualquier actuación, y el hecho de involucrar todos los factores implicados para resolver los problemas.
En definitiva, la sostenibilidad supone una nueva visión de nuestro entorno que aporta una base sobre la que trabajar para reorientar el desarrollo de una sociedad distinta.
Una zona verde, por favor
Vivimos en una gran ciudad. Aunque pretendamos llamarla “ecosistema urbano”,
está claro que no sigue las reglas del equilibrado mundo natural: es un entorno impermeable con demasiado consumo, demasiados residuos y demasiado cemento.
Dentro de este sistema artificial, los jardines, los árboles, las terrazas, e incluso una simple maceta, aportan un toque de naturaleza, cumpliendo funciones esenciales como producir oxígeno y absorber partículas contaminantes, aumentar la diversidad de especies animales y ofrecer un espacio para el descanso, el ocio y el placer emocional. En resumen: calidad de vida.
Por eso, aunque la ciudad nos ofrece comodidad y muchas oportunidades para trabajar
y relacionarnos, algo en nuestro interior disfruta en contacto con la naturaleza. El jardín
es una buena manera de acercarnos a nuestro hábitat original, de participar y recrear los
procesos de la vida, rodeándonos de un ambiente armónico y tranquilo. Pero un jardín
sostenible va más allá del mero espacio verde: supone la posibilidad de realizar un
cambio en la manera de hacer las cosas.
¿Por qué un jardín sostenible?
En una sociedad dirigida por el “corto plazo”, la idea de la sostenibilidad nos invita a mirar más allá de nuestro simple bienestar o beneficio personal. Una actitud sostenible se puede aplicar en muchos aspectos de la vida cotidiana y, por supuesto, al realizar nuestro jardín o conseguir unas plantas para nuestra terraza
Fuente: Guía del jardín sostenible
Mucho más que un jardín
Por un Madrid más sostenible.pdf

BIODIVERSIDAD EN EL JARDÍN ECOLÓGICO



BIODIVERSIDAD EN EL JARDÍN ECOLÓGICO
Porqué una mayor biodiversidad
•Sistema más estable y equilibrado
–Competencia, simbiosis, alelopatías
•Menor gasto energético y en materiales
•Menor sensibilidad a las plagas
•Resistencia asociacional
•Dificultad de localización por parte de la plaga
•Medio complejo química y microclimáticamente
•Una mayor diversidad vegetal promueve el aumento de la fauna auxiliar
•Abundancia de predadores y parasitoides
•Escalonamiento de floraciones
•Utilización máxima y óptima de los recursos y el espacio
•Mejora paisajística
Fuente: BIODIVERSIDAD EN EL JARDÍN ECOLÓGICO
PatxiSuárez Boada
Consultor, jardinero y paisajista.
Colaborador de WWAdenay de Ecologistas en Acción.

Poda Plantas maduras

Poda Plantas maduras Protea y Leucadendron de tallo simple: Cuando las ramas florales son demasiado cortas para dejarlas como cargadore...