EL CULTIVO Y MANEJO DE LA ALSTROEMERIA


  

EL CULTIVO Y MANEJO DE LA ALSTROEMERIA

Humedad La humedad idónea es entre el 70-80%. Aunque la Alstroemeria no es muy susceptible al hongo Botrytis, se recomienda mantener la humedad por debajo del 90% durante el invierno. La humedad alta produce tallos más largos y asimismo hojas más largas y frágiles. Al principio de la primavera, en los primeros días calientes del año, unas cuantas variedades son susceptibles a el Stagonospora sacchari, el hongo causante de la quemazón o chamuscado de la hoja. Para preparar las plantas a esas circunstancias, se recomienda ventilar y/o calentar un poco más en los días y noches cuando el contenido en humedad está por debajo de un 85-87%. El uso de los ventiladores en el invernadero puede también mejorar la situación. A pesar de eso, es muy difícil prevenir este problema en el primer día de sol después de un período con el cielo cubierto. Por otra parte, en días muy soleados en la primavera, cuando la humedad relativa cae por debajo de un 70%, se recomienda la utilización de un aspersor o una pantalla (Konst, 2009).
CO2
El añadir CO2 en los invernaderos mejorará la calidad del cultivo y aumentará los rendimientos en un 10-20%. Se debe mantener la concentración de CO2 hasta 350-400 ppm en el verano y comprobar que no tenga las ventanas abiertas más de un 20%. Con ventanas cerradas en el invierno, la concentración mayor es entre 600-800 ppm. Las concentraciones de CO2 superiores a 1000 ppm, no producen ningún efecto positivo o negativo en las plantas (Konst, 2009).
Iluminación
La Alstroemeria responde bien a alta intensidad de luz y puede ser cultivada al aire libre a pleno sol si la superficie del suelo se cubre con acolchado y se proporciona el agua adecuada. Dependiendo del cultivar, la longitud de los tallos florales puede ser acortada a través de altas intensidades de luz. Si las plantas van a ser cultivadas en áreas o épocas de baja irradiación, irradiaciones suplementarias de aproximadamente 600 pie-candeales (unos 6500 lux) a la altura del dosel y un fotoperíodo aumentado (16 horas) acelerará la floración y aumentará la producción de flores. Plantas que se exponen a irradiación suplementaria en el otoño florecerán hasta 12 semanas antes que plantas cultivadas bajo días naturales; los rendimientos también aumentarán por lo menos 30%. La respuesta a la irradiación adicional no ocurrirá si las plantas no se inducen previamente con temperaturas frescas; esto confirma el papel secundario de la luz en el mecanismo de la floración (Bridgen, 1999).
Si la Alstroemeria no puede recibir irradiación suplementaria desde luces de descarga de alta intensidad (HID), hay todavía alguna ventaja al proporcionar días largos con luces incandescentes. Plantas que reciben 16 horas de luz por día florecerán más rápidamente que plantas que reciben menos de 13 horas. La extensión de longitud del día puede ocurrir por medio de interrupción de la noche o por prolongación del día. La iluminación artificial no debe ser suplementada antes de 45-60 días después de plantar (Bridgen, 1999).
Con la iluminación HDI hay que mantener la temperatura del suelo en el invierno entre 14 -15,5 °C para asegurar una vegetación y calidad suficiente desde enero hasta marzo. En el caso de que no se pueda mantener la temperatura del suelo, es mejor limitar la duración del día a un máximo de 14 horas. También es importante prevenir que las temperaturas del suelo asciendan demasiado en el invierno, lo que puede ocurrir fácilmente con plantas que se encuentren por debajo de una pantalla si las temperaturas exteriores son moderadas. Las temperaturas por encima de 15,5 °C durante las semanas al final de diciembre y en enero pueden producir el resto del año múltiples tallos ciegos o más delgados (Konst, 2009).
Fuente: UNIVERSIDAD DE CHILE
FACULTAD DE CIENCIAS AGRONÓMICAS
ESCUELA DE AGRONOMÍA
EL CULTIVO Y MANEJO DE LA ALSTROEMERIA
Carolina Osorio C.
SANTIAGO – CHILE

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