MANUAL DE VIVERO Distintos tipos de coberturas

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MANUAL DE VIVERO
Distintos tipos de coberturas
Usted podrá elegir cualquiera de las coberturas que describimos a continuación, dependiendo de los materiales con los que disponga en la escuela, de las condiciones climáticas del lugar, de la cantidad de alumnos y otras personas involucradas en el trabajo de cuidado y mantenimiento del vivero.
1. Restos vegetales: se pueden aplicar directamente sobre el suelo o sobre alambre tejido. Los restos vegetales aplicados sobre el suelo se utilizan para el período comprendido entre la siembra y la emergencia de las plántulas.
El almacigo se puede cubrir con hojas o pasto seco, acículas de pino (en almácigos de pinos únicamente). En general, se colocan coberturas de 3 a 5 cm de espesor.
Sea cuidadoso con esta protección. Una vez que se inicia la emergencia de las plántulas hay que destapar, de lo contrario las plantas no recibirán la luz del sol y morirán. Se sugiere realizar observaciones diarias para advertir este momento y controlar también posibles ataques de plagas. Una vez levantada esta cobertura es necesario colocar otra.
A continuación, describimos coberturas que protegerán a las plantas mientras estén en el almacigo.
2. Bolsas de maya plástica (tipo arpillera): es una buena cobertura porque cumple con la función de no sombrear totalmente a las plantas, sino de dar una mediasombra.
Conserva bien la humedad y es útil para evitar la acción de los pájaros. Es de bajo costo y puede regarse sobre ella.
3. Cañas, juncos o listones de madera: se unen unos a otros con alambre y se sugiere armar paneles no mayores al metro de largo para facilitar su manipulación.
La separación entre dos cañas o maderas consecutivas debe ser algo menor que el ancho de las mismas. La disposición de los juncos debe hacerse de tal manera que permitan un tenue paso de los rayos solares.
4. Alambre tejido: para evitar la acción de roedores y/o pájaros se puede utilizar alambre tejido de malla hexagonal de 12-25 mm de trama. Se lo clava a un armazón de madera o cañas. En aquellas siembras que se realicen en almácigos que tengan bordes de madera o ladrillo, el alambre se puede apoyar directamente sobre los bordes y se sujeta a estacas de madera clavadas en los vértices del
almacigo. Sobre el alambre se pueden colocar paja o ramas.
5. Cubierta de polietileno: el polietileno que se utilice puede ser transparente y escarchado blanco. El espesor que se sugiere es de 100-200 micrones. Se aconseja colocarlo a una altura de 30-40 cm del
suelo, sobre algunos de los soportes mencionados anteriormente o sobre arcos de alambre. Cuando utilice polietileno como cobertura tenga cuidado con el riego.
Riegos excesivos pueden determinar mucha transpiración y evaporación que al entrar en contacto con el polietileno condensa y origina goteos. Controle que esto no suceda, de lo contrario los hongos encontrarán un excelente ambiente para desarrollarse.
6. Mantas protectoras antihelada: permiten el intercambio gaseoso entre el interior y el exterior; dejan pasar el agua y retienen el calor. Son muy útiles en lugares con períodos prolongados de heladas.
Consideraciones generales para manejar adecuadamente las coberturas
Un aspecto que se debe considerar es que la sombra que proporcionen las coberturas no debe ser completa, sino parcial, de ahí que se conoce con el nombre de “media sombra”. (Debe ser entre el 30 y hasta el 50%; nunca superior porque limita el crecimiento de las plantitas).
Una vez iniciada la aparición de las plantitas, se deben retirar las coberturas por espacio de tiempo variables.
Los primeros días se deberán colocar durante las horas de mayor insolación (de 11:00 a 15:00 horas aproximadamente). A medida que las plantitas van creciendo, hay que retirarlas por lapsos de tiempo más prolongados.
Llegado el momento en que las plantitas se muestren robustas (tallitos duros o lignificados) y vigorosas, las protecciones se pueden dejar de usar. Por lo general, en este momento las plantas tienen una altura de 6 a 10 cm. En zonas de climas cálidos el tiempo que requieren las plantas para que sus tallos se muestren robustos es de aproximadamente 20 a 30 días, dependiendo de la especie. En
zonas frías puede extenderse hasta 8-10-12 meses. Logrado este estado de las plantas, si en el lugar se producen bajas temperaturas nocturnas las coberturas se colocarán sólo de noche; si por el contrario durante el día las temperaturas son muy elevadas será necesario ponerlas.
En zonas de la Patagonia andina las protecciones son indispensables ya que las plantas no sólo pueden ser afectadas por temperaturas inferiores a 0 °C, sino también porque el agua del suelo se congela, aumenta el volumen y desentierra las plantitas. En horas de sol en esta zona las coberturas deben ser retiradas para que el suelo eleve su temperatura.
Los almácigos cuya cobertura no permite un intercambio de aire con el exterior requieren de ventilaciones periódicas.
Cualquiera sea el tipo de protección que se utilice hay que ubicarla a una altura que permita una adecuada aireación (entre 30-80 cm del suelo). Lo ideal es que sean fáciles de poner y sacar para colocarlas en las horas que sean necesarias y retirarlas para realizar diversas tareas como el desyuye, riego, etcétera.
Algunas especies requieren media sombra durante todo el tiempo que están en el semillero: pino Paraná, cedro, petiribí, quebracho colorado, pino del cerro.

Fuente: MANUAL DE VIVERO
2º AÑO CICLO BÁSICO AGRARIO
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