Cultivo de Proteas Requerimientos Climáticos

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Cultivo de proteas
Requerimientos
Climáticos
La mayoría de las proteas se originan y crecen en temperaturas cálidas o regiones subtropicales donde
se dan ligeros cambios climáticos entre el verano y el invierno e incluso heladas, pero no frío invernal
persistente. Son capaces de adaptarse a una gran diversidad de climas, obteniéndose igualmente buenas producciones. Pueden tolerar temperaturas entre –5 ºC y 45 ºC (algunos tipos son más resistentes que otros). Los 45 ºC se soportan con circulación de aire que enfríe la superficie de las plantas, aunque el tejido se puede dañar hasta con 35 ºC si no hay viento.
La mayoría de los géneros requieren un clima libre de heladas o con heladas muy suaves, también responden bien a humedad relativa baja (menor a 75%).
Requerimientos de suelo
• Drenaje: Entre los requerimientos de suelo, el factor de mayor importancia es el drenaje. Se puede
proporcionar un excelente drenaje en plantaciones realizadas en terrenos inclinados. Si el suelo
se anega ocurren daños en la raíz, tornándose susceptibles a Phytophtora cinnamoni.
• Profundidad: La profundidad óptima es superior a 1 metro.
• pH: La mayoría de las proteaceas requieren un suelo ácido, entre 5,0 y 5,5;
• Textura: Las raíces no son lo suficientemente fuertes como para crecer en suelos pesados. Es
deseable que la proporción de arcilla no exceda al 20% y la de arena sea superior al 50%. Este
requerimiento está directamente relacionado con el de drenaje, pues en suelos pesados (con un
mal drenaje) las raíces presentan un alto riesgo de sufrir pudriciones.
4. Plantación
Marcos de plantación
La plantación de Leucadendron tradicionalmente se ha realizado a tres metros entre hilera y uno sobre la hilera, sin embargo estas dimensiones deben adecuarse al tipo de suelo y las condiciones de cosecha.
Las plantas pueden mantenerse juntas en la hilera a modo de seto. Safari Sunset está cultivándose satisfactoriamente en filas dobles en una situación triangular y a una distancia de un metro entre cada planta sobre la hilera.
Época de plantación
La época ideal para plantar es al inicio de las primeras lluvias de la temporada, para que exista un buen desarrollo del sistema radical, aunque en zonas muy frías se debe esperar hasta que finalice el período deheladas severas.
Durante el otoño en un clima semejante al de la zona central chilena, el suelo está lo suficientemente cálido y húmedo como para estimular un rápido crecimiento radical, mientras que la temperatura aérea restringe el crecimiento del vástago. Por el contrario, las plantaciones realizadas a mediados de verano son indeseables, pues las altas temperaturas pueden causar estrés hídrico en las plantas, aun cuando, aparentemente exista una adecuada humedad del suelo.
Fertilización
Las proteaceas evolucionaron en suelos pobres en potasio, magnesio, calcio y con niveles casi nulos de fosfatos. Los requerimientos nutricionales son bajos en comparación a otras plantas; sin embargo, es necesario fertilizar.
Por cada temporada de producción, se debe realizar una fertilización de mantenimiento consistente en
devolver al suelo los nutrientes que ha retirado la planta durante la temporada de crecimiento.
Las aplicaciones de nitrógeno deben limitarse a su forma amoniacal (NH4). Debido a que el nitrato
(NO3) aumenta el pH del suelo. La dosis de nitrógeno recomendada es 60 g/planta/año en proteas adultas.
En condiciones de gran crecimiento, estas aplicaciones deben reducirse porque existe la posibilidad de disminuir la producción de varas florales.
El nivel óptimo de fósforo que requieren las proteas es aproximadamente de 1 g/planta/mes, en la forma de fosfato monoamónico.
Diversos autores sostienen que las proteaceas sufren toxicidad por niveles de fósforo superiores a 15 ppm.
Sin embargo, se ha demostrado que aplicaciones mensuales de dosis bajas (10 ppm) tienen efecto positivo en la calidad de las flores.
La deficiencia de potasio se evidencia por un amarillamiento de las hojas basales. Si los suelos están bien drenados y con bajo riesgo de salinización, se puede utilizar cloruro de potasio en dosis de 7 g/planta/mes
Riego
Por lo general, los cultivos de Proteaceas se encuentran en zonas de precipitación media a abundante;
por lo tanto, son áreas que no requieren riego permanente.
Las plantas jóvenes en su primera temporada de crecimiento no deben sufrir estrés hídrico y
necesitarán riegos sólo si el clima se vuelve seco o ventoso. Por lo tanto, es adecuado usar un sistema
de riego por goteo.
La literatura señala que en cada temporada 1 ha de plantas maduras requiere 9.000 m³ de agua, sin embargo, esta cifra no ha sido adaptada a las condiciones chilenas.

Fuente: Autores:
• Gabriela Verdugo R., Ingeniera Agrónoma. MSc. Universidad Católica de
Valparaíso (Capítulos I, II, III -Cultivo de Liatris spicata, Gladiolo y Fresias-,
IV, V –Cultivo de Lisianthus- y VII -Registros y cálculo de rentabilidad)
• Alejandro Montesinos Vásquez,
Ingeniero Agrónomo. Asesor privado (Capítulo III)
• Francia Zárate, Ingeniera Agrónoma, Ball Chile (Capítulo V)
• Yanina Erices, Ingeniera agrónoma (Capítulo VI - Buenas prácticas agrícolas
en floricultura y uso seguro de equipos de pulverización)
• Álvaro González C., Ingeniero Agrónomo (Capítulo VI -Uso y calibración de
equipos de desinfección)
• Patricio Barbosa E., Ingeniero Agrónomo (Capítulo VII - Mercado de la
floricultura 2006)
• María Alejandra Biggi T. Ingeniera Agrónoma (Capítulo VII - Formación de
equipo y Registros y cálculo de rentabilidad)