Construcción de un invernáculo


Construcción de un invernáculo
La elección del invernáculo depende fundamentalmente de la capacidad económica del empresario y de la rentabilidad de los cultivos a realizar. No obstante, antes del inicio de la construcción, deben tenerse presentes los siguientes factores relacionados directamente con la estructura:
• luminosidad;
• cargas permanentes: el propio peso de la estructura y del material de cobertura y otras sobrecargas de uso fijo que puedan utilizarse (por ejemplo, tuberías para calefacción);
• cargas temporarias: acción del viento y lluvias, peso del hielo o nieve, sobrecargas para trabajos de conservación de la cubierta;
• conductividad térmica;
• mecanización y trabajos a realizar en el interior;
• facilidad de montaje de las partes que componen la estructura y de la cobertura;
• mantenimiento.
Orientación de los invernáculos
La orientación debe ser escogida de manera que:
• permita la mayor captación de energía solar en el período invernal;
• presente la mínima superficie expuesta a los vientos desfavorables.
Numerosos trabajos demuestran que las estructuras con su eje longitudinal en dirección Este-Oeste poseen una mayor captación de energía luminosa invernal, así como los techos curvos en relación a los planos. Con respecto a la exposición del invernáculo a los vientos desfavorables, si la orientación escogida a favor de la radiación supone una gran superficie eficaz a los vientos, debe evitarse la colocación de puertas y ventanas en esa dirección y asegurar una barrera de protección.
Invernáculo familiar portátil
Tamaño: Largo: 3.40 mts. Ancho: 2.40 mts.
Materiales:
• 2 caños de plástico de 6 m cada uno de ¾ pulgadas
• 2 listones de madera de 3.40 m
• 2 puertas de plástico (marco de madera)
• 8 caños de hierro de 50-60 cm para encastrar el plástico de ¾ pulgadas
Manguera negra (tipo riego)
• Plástico térmico de 150 micrones
• media sombra
2. Media sombra
En climas de sol fuerte como el nuestro, es necesario brindar a las plantitas (en almácigo y en canteros) una media sombra, para protegerlas y conservar más agua para la planta, reduciendo la evaporación. No se debe exagerar, cuando hay demasiada sombra las plantas no crecen bien, se ponen amarillas y aparecen enfermedades. La media sombra debería reducir la cantidad de luz a la mitad entre la sombra total y el rayo del sol. Lo más conocido para esto es el zarán o tela media sombra; pero también se pueden usar entramados de caña, listones de madera, totora, ramas, o colocar las plantas debajo de un árbol de copa no muy densa. Se puede hacer una sola estructura para todos los canteros (tendrá que ser alta para poder pasar) o individuales (una para cada cantero). Si se da una inclinación, el lado más bajo debe quedar hacia el norte, para que no entre demasiado sol por ese lado.
Fuente: MANUAL DE VIVERO
2º AÑO CICLO BÁSICO AGRARIO
VERSIÓN PRELIMINAR
DIRECCIÓN PROVINCIAL DE EDUCACIÓN TÉCNICO PROFESIONAL

DIRECCIÓN DE EDUCACIÓN AGRARIA
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