Cultivo del crisantemo - La mancha folia



Cultivo del crisantemo
La mancha foliar es causada por Septoria obesa o S. chrysanthemella. Este hongo puede permanecer en los restos de las cosechas durante 2 años y se disemina a través de las salpicaduras de agua, especialmente en ambientes húmedos. Aparecen punteaduras de color oscuro que se extienden desde la base de la planta hacia arriba. Debe evitarse el mojar el follaje y realizar tratamientos preventivos. La roya, Puccinia chrysanthemi produce pústulas de color pardo-rojizo en el envés de las hojas y en los tallos, que cuando se rompen sueltan un polvo marrón oscuro que se corresponde con las esporas. El centro de la pústula se vuelve negro cuando muere. Las hojas atacadas se marchitan y mueren y los tallos detienen su crecimiento, dando lugar a plantas defoliadas y achaparradas. Las esporas que se encuentran en el aire se producen en las plantas vivientes. Deben evitarse las altas humedades y realizar tratamientos preventivos con zineb. La roya blanca, Puccinia horiana debe controlarse de forma similar a la roya común. La germinación de las esporas se ve favorecida con temperaturas de 15-21 ºC. Los primeros síntomas son puntos amarillos en el lado superior de la hoja. Posteriormente el centro del punto se vuelve color pardo. En el envés aparecen pústulas cerosas de color de amarillo a rosa que después se vuelven blancas. El oidio (agente causal Erysiphe cichoracearum) se manifiesta por la aparición de un polvo blancuzco en hojas y tallos, que hace que las hojas se decoloren, achaparren y deformen. Deben realizarse tratamientos preventivos con productos específicos y, una vez que aparecen los primeros síntomas, el tratamiento más barato y efectivo es la pulverización o el espolvoreo con azufre. El tizón rayado causado por Stemphylium sp. y Alternaria sp. se desarrolla a temperaturas de 16-30 ºC, aunque se necesita el agua libre durante unas 12 horas. Aparecen pequeñas lesiones necróticas en las nervaduras de los pétalos. Deben evitarse los excesos de humedad y limpiar las plantas infectadas.
7.2.2. Enfermedades bacterianas Erwinia chrysanthemi produce el tizón bacteriano en condiciones de elevada temperatura (27-32 ºC) y alta humedad relativa, diseminándose de forma mecánica, por medio de las manos, herramientas, etc. Los primeros síntomas se caracterizan por la aparición de un color gris en las hojas, al que le sigue el marchitamiento durante los días de intensa iluminación. La médula se vuelve gelatinosa y el tallo se aplasta fácilmente o puede cuartearse. También aparecen lesiones por hidrólisis del tejido. Deben destruirse las plantas tan pronto como aparezcan los síntomas.
Agrobacterium tumefaciens penetra desde el suelo por las raíces o a través de tumores en condiciones húmedas. Da lugar a la aparición de agallas en el tallo, inmediatamente por debajo de la superficie del suelo y ocasionalmente en las hojas y los tallos. Deben retirarse las plantas infectadas cuando aparezcan los tumores y desinfectar los suelos con fumigante o con calor. Es conveniente desinfectar las herramientas utilizadas en la multiplicación. Pseudomonas cichorii produce la mancha foliar bacteriana en condiciones de elevada humedad. Aparecen puntos circulares o elípticos que pueden aumentar en número o crecer y juntarse formando lesiones en las hojas más bajas. En casos graves las bacterias entran al peciolo y los tallos. Los botones florales infectados mueren prematuramente. Deben evitarse los cultivares sensibles. En períodos húmedos es recomendable emplear como prevención el sulfato de cobre tribásico.