CRISANTEMO - Ácaros



CRISANTEMO

Ácaros
La araña roja produce daños directos por succión de la savia, causando la pérdida de coloración.
7.1.3. Babosas y caracoles
Son varias las especies que mastican las flores y hojas durante la noche.
7.1.4. Nemátodos Los nemátodos de hojas se diseminan por los estomas junto con las salpicaduras de agua, causando lesiones angulares de color verde oscuro a café en las hojas, que se extienden de abajo hacia arriba. Los nemátodos de la raíz succionan la savia de las raíces, produciendo tumores (agallas), debilitando así a las plantas. Pueden proceder tanto de material vegetal como de suelo contaminados.
Bajo condiciones de invernadero el control integrado de plagas ha resultado satisfactorio, empleando el depredador Phytoseiulus para el control de la araña roja, el hongo Verticillium lecani contra los ácaros, o pulverizaciones de Bacillus thuringiensis para controlar las orugas de lepidópteros...
7.2. ENFERMEDADES
7.2.1. Enfermedades causadas por hongos La pudrición de la raíz o pudrición basal del tallo es ocasionada por Pythium spp. en condiciones de excesiva humedad en el suelo. La diseminación de las esporas se produce a través del suelo o del agua contaminada. El sistema radicular se debilita, de forma que las plantas infectadas se atrofian. Aparecen lesiones de marrón oscuro a negro cerca del suelo, que pueden causar aberturas en la corteza. Debe tratarse el suelo antes de plantar, pej. con etazol. Una vez que aparezca la enfermedad deben tratarse suelo y planta con los primeros síntomas, aplicando pej. diazoben. La pudrición del tallo producida por Rhizoctonia solani, organismo procedente del suelo, y se desarrolla en condiciones de alta humedad y temperatura. Las plantas se marchitan en las horas de máxima temperatura y mínima humedad relativa, el crecimiento es restringido y los tallos se pudren en la superficie del suelo. Debe tratarse el suelo antes de plantar con PCNB y pulverizar la base de los esquejes con benomilo o clortalonil después de plantar. Los patógenos Verticillum dahliae y V. albo-atrum proceden del suelo y pueden permanecer en éste durante años. Producen el marchitamiento de gran parte de la planta y las hojas se vuelven amarillas y van muriendo desde la base de la planta. La desinfección del suelo puede realizarse mediante la aplicación de vapor o mediante la fumigación con cloropicrina y bromuro de metilo. Pueden emplearse cultivares resistentes a esta enfermedad. Dan buenos resultados las pulverizaciones con carbamatos, mojando bien el envés de las hojas El hongo Botrytis cinerea también puede producir infecciones, favorecidas bajo condiciones de temperaturas frescas y elevada humedad relativa. En los crisantemos, los primeros síntomas en las flores son unas manchas marrón claro en la parte baja de los pétalos. Debe procurarse la limpieza de la explotación. Los tratamientos con benomilo son efectivos. Los esclerocios de Sclerotinia sclerotiorum pueden germinar en el suelo, aunque las esporas se dispersan en el aire. Se produce una descomposición del tallo similar al de originada por la botritis. Los esclerocios se pueden desarrollar dentro del tallo. Deben eliminarse los residuos de las plantas infectadas y aplicar PCNB o benomilo.
Los conidios de Mycosphaerella ligulicola (Ascochyta chrysantemi) se diseminan por el viento y las salpicaduras de agua. Condiciones de clima húmedo favorecen su diseminación. Puede producirse la descomposición de los botones florales antes de que se abran y la infección puede extenderse al pedúnculo. Deben quemarse o retirarse los restos de las plantas. Realizar tratamientos con maneb, zineb o clortalonil.