CULTIVO DE GLADIOLO



CULTIVO DE GLADIOLO

Agua
El gladiolo necesita un afluente seguro de agua. Los excesos, sobre
todo si el terreno no cuenta con un buen drenaje, perjudican el bulbo.
Los períodos críticos en cuanto a necesidades de agua se producen
en el momento de la plantación de los bulbos, para facilitar el
enraizamiento, y el período que va desde la formación de la tercera
hoja hasta que aparece la séptima.
La cantidad de agua para los riegos depende del tipo de suelo, del
clima y de la fase de desarrollo de la planta.
4.3. Riego
Es un cultivo que requiere bastante humedad en el suelo, sin embargo
hay que cuidar que ésta no sea excesiva. Cuando la planta está en el
segundo par de hojas es donde tiene mayor necesidad de que esté
regulado el suministro de agua para que genere una vara de buena
calidad.
Al haber déficit puede abortar o mal formarse por escasez de
humedad en el suelo. Siempre es necesario hacer un riego de
presiembra e inmediatamente después de plantados. El sistema más
adecuado es un riego localizado por cintas para no mojar el follaje.
El riego es muy importante, ya que los gladiolos requieren agua.
Pueden emplearse tres sistemas de riego: por gravedad, aspersión y
goteo.
El riego por aspersión es el preferido para grandes extensiones;
aunque favorece la aparición de enfermedades.
El riego por gravedad es el que requiere menor costo de instalación si
el terreno está nivelado.
El suelo se debe mantener constantemente fresco, siguiendo la
cadena de riego. Cada 4-5 días, especialmente a partir de la formación
de la inflorescencia (en la cuarta hoja). La floración tiene lugar en 120
días o en 150 días.
5. Consideraciones y Precauciones.
5.1. Variedades
Son muchas las variedades que existen de gladiolo las que se
diferencian en precocidad, requerimiento de luz y de tonalidades.
Además de considerar estos aspectos se debe efectuar una selección
de cormos donde hay que tener en cuenta: estado sanitario, edad y
pureza varietal.
5.2. Estado sanitario
Es importante para obtener un buen resultado en el cultivo considerar
el aspecto sanitario debiéndose desechar aquellos cormos que
presenten heridas, tejidos dañados, con manchas blandas, acuosas y
que no estén desinfectados.
5.3. Edad
Una vez cumplido su ciclo productivo, el cormo comienza a declinar
porque va perdiendo sus energías, por lo tanto, las plantas luego de
llegar a un punto culminante donde producen flores de gran calidad,
entran en un proceso de declinación cuyos síntomas son:
• Menor rendimiento de los cormos
• Cada vez se presentan más chatos y deprimidos en su parte
central
• Declinación en la producción de cormillos
5.4. Pureza varietal
Este es un factor importante que se debe tener en cuenta y la garantía
de que éstos pertenecen a una variedad determinada, ya que puede
condicionar el éxito del cultivo.
Fuente: CULTIVO DE GLADIOLO
PROYECTO ESTRATÉGICO PARA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
UNIDAD TÉCNICA NACIONAL
REGIÓN ALTOS DE CHIAPAS.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.