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Mejorar el suelo del jardín (I)

Mejorar el suelo del jardín (I)

Para mejorar el estado del suelo y convertirlo en la mejor mezcla de cultivo para
plantas se han de seguir unas sencillas pautas de nutrición y cuidados.
Ante todo, es muy importante tener en cuenta la naturaleza del suelo, porque el
humus (materia orgánica vegetal y animal en descomposición que abona la tierra)
comienza a debilitarse tan pronto como se cava un trozo de tierra.
Acidez y alcalinidad: pH.- Cada suelo necesita un alimento distinto según su
composición, necesidades y su pH. Al igual que la piel del ser humano, el suelo
tiene una medida llamada pH que determina su alcalinidad o acidez. Cuando uno es
rico en cal o en creta, se dice que es alcalino. En el caso contrario, se trata de un
suelo ácido. Generalmente, un pH por encima de 7,0 indica un suelo alcalino,
mientras que un pH inferior a 6,5 es ácido. La mayoría de las plantas preferirán un
pH comprendido entre estos dos extremos y será muy raro encontrar alguna vez un
suelo con un pH por encima de 8,5 o por debajo de 4,5. Las plantas que se cultiven
en un jardín, tienen que tener unas características adecuadas al pH de la tierra en la
que van a desarrollarse.
Modificar el pH.- Para elevar el pH del suelo, es decir, para aumentar su equilibrio
alcalino, simplemente hay que añadirle cal hidratada, cal del suelo corriente o creta
(carbonato cálcico), siguiendo las indicaciones del paquete.
Reducir el pH del terreno para hacerlo más ácido resultará más difícil. En primer
lugar, hay que sustituir la turba por otra materia orgánica para enriquecerlo. Una
vez enriquecido se debe aplicar azufre a las flores; teniendo en cuenta que la
proporción variará de un suelo arenoso (100 gr por cada 0,8 m²) a un suelo arcilloso
(225 gr por cada 0,8 m²). Es preciso que se compruebe mensualmente el nivel del pH.
Los fertilizantes.- El jardín está constituido por un conjunto de seres vivos a los que
se debe que nutrir. Hay que alimentarlo con fertilizantes orgánicos e inorgánicos,
puesto que ambos son necesarios e importantes para él.
Fuente: mailxmail.com/curso-diseno-jardines/mejorar-suelo-jardin-1]

Los jardines de la Alhambra durante el reinado de los Austrias


Los jardines de la Alhambra durante el reinado
de los Austrias
En la Edad del Humanismo, arquitectura y naturaleza eran
parte de un proyecto unitario tanto en la teoría como en la
praxis arquitectónica, con la única restricción que podía representar
el espacio disponible. Las villas de recreo y los
palacios urbanos tenían como seña de identidad no sólo su
arquitectura sino también los jardines y el paisaje circundante.
Una naturaleza construida, ordenada, y acomodada
por la mano del arquitecto, del ingeniero, o simplemente del
jardinero, para el deleite1.
El proyecto de reconstrucción de los palacios nazaríes de
Granada tras las Capitulaciones del año 1492 y el enriquecimiento
de aquella estructura palatina con una nueva residencia
real levantada según el gusto “a lo romano” por orden
del Emperador Carlos V, sin duda contó desde el origen
con el objetivo de integrar la arquitectura en el paisaje y de
ennoblecerla y embellecerla con diversos jardines y espacios
verdes, en parte existentes y en parte estructurados de
nuevo, fundamentalmente a partir del último tercio del siglo
XVI, cuando las obras del palacio de Carlos V iban ya
tocando a su fin.
Los jardines eran parte esencial del ámbito palatino de
la Alhambra, al igual que otros espacios verdes de mayor
amplitud como el Bosque, en la ladera que mira hacia el
Albaycín, y la Alameda, característica de las ciudades castellanas
de la Edad Moderna e incorporada a la ciudadela
de la Alhambra, desde la Puerta de las Granadas hasta el
Generalife y convento de los Mártires (fig. 1). A estos espacios
verdes se sumaban los jardines de la casa real del
Generalife y otros jardines privados y huertos vinculados a
las casas de particulares o a los conventos de San Francisco
y de los Mártires.
Ajustándonos a los jardines de la casa real de la Alhambra, y a
los de la alcazaba, exceptuando los de la casa real de Generalife
y otros particulares, hay que mencionar al menos los siguientes:
a) El jardín del Cuarto de Comares y del Cuarto de los Leones;
b) El jardín de los Baños o de las Armas Reales; c) El jardín de
Daraxa o de los Mármoles; d) El jardín del Adarve Nuevo y los
Revellines; e) La Alameda; f ) El Bosque.
Fuente: Los jardines de la Alhambra durante el reinado
de los Austrias
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Universidad de Granada