Las flores cortadas



Cómo cuidar las flores cortadas (I)
Las flores son un elemento fundamental para decorar cualquier casa. Además de
poderlas cultivar nosotros mismo en el jardín, también se pueden aprovechar los
mejores ejemplares para dar un aire natural a cualquier estancia. El arte floral es una
disciplina muy interesante que gana adeptos cada día: constituye no sólo un
elemento importante a considerar en la decoración, sino que además permite dar
rienda suelta a tu creatividad. Pero, antes de ponerte manos a la obra, deberás saber
cómo conseguir que las flores cortadas duren más.
No existe pues una clasificación botánica de las plantas más adecuadas para
proporcionar flores cortadas, ya que estas plantas están concebidas más por los
resultados que se logran con sus flores que por la planta en sí. Muchas de ellas se
cultivan de manera industrial para suministrar a las floristerías el género que
necesitan para ramos y regalos.
Estas plantas tienen un gran valor económico, debido al gran volumen de flor
cortada que se vende en el mercado, de ahí que muchos botánicos y viveristas estén
experimentando continuamente para obtener híbridos de colores diversos, olores de
más intensidad y que sean más resistentes al paso del tiempo una vez hayan sido
cortadas.
La gerbera, el iris, el anthurium, el narciso, la rosa, los tulipanes, el crisantemo, la
dalia, las anémonas, las caléndulas, la azucena o el clavel son algunas de las flores
más utilizadas para confeccionar ramos y decorar jarrones y centros de mesa.
Cómo conseguir que la flor cortada aguante más tiempo.- Elegir el mejor momento
para cortar las flores es un factor a tener en cuenta para que éstas tarden menos en
marchitarse. Las horas más tempranas de la mañana y los últimos minutos de la
tarde suelen ser los mejores momentos para cortar la flor, debido a que los tejidos
se encuentran más turgentes que a pleno sol -con calor, las flores pierden el agua
de sus tejidos y si las cortamos, aguantan menos tiempo frescas-.
Una vez cortadas tendremos que tener cuidado con el tallo de la flor ya que por ahí
más tiempo. Lógicamente, por el tallo, la flor se alimenta con mayores dificultades
que cuando estaba en la planta, por eso, debemos intentar facilitarle la labor.
Hay que evitar que el corte de la parte inferior del tallo se aplaste o que esté
ligeramente podrido, ya que estas circunstancias perjudicarán su adecuada
conservación. Cada día haremos una pequeña incisión dos centímetros por encima
del corte con unas tijeras, procurando siempre no deformar o aplastar el tallo. Con
este truco podremos mantener durante más tiempo las células del tallo vivas para
alimentar a la flor.
Fuente: Curiosidades de las flores
Autor: Tusplantas.com
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