HUERTAS Y JARDINES SIN PLAGUICIDAS



HUERTAS Y JARDINES SIN PLAGUICIDAS
¿Cómo combatir plagas naturalmente?
Para combatir estas plagas se utilizan 100 gramos de semillas molidas del árbol Paraíso o Melia, o 250 gramos de hojas molidas para un litro de agua. Se deja reposar durante ocho horas, removiendo bien la mezcla. Antes de aplicar, se filtra. Se aplica pulverizando, temprano en la mañana o al atardecer, y cubriendo bien toda la superficie
de la planta, especialmente el revés de las hojas. Es necesario realizar al menos tres aplicaciones sucesivas cada ocho días al inicio de la aparición de la plaga. Importante: Este extracto es tóxico para seres humanos y animales de sangre caliente, aplicar con precaución.
Caracoles y babosas
Atacan especialmente la espinaca recién sembrada, el orégano o la albahaca, entre otras plantas. Como prevención, se puede recurrir a algunas plantas que ahuyentan estos moluscos, como la thuya, la mostaza, el tomillo, la salvia y la cola de caballo. Pueden entreplantarse en la huerta, o bien cortar ramas y colocarlas entre las plantas en riesgo.
Si la plaga ya llegó a la huerta, para eliminarla en forma orgánica los mejores predadores son los sapos, las lagartijas y la lombriz ciega. Si se colocan piedras, estos animales se refugiarán en ellas.
Otro método fácil es rociar una franja de arena o cáscara de huevo picado del ancho de la palma de la mano alrededor de la huerta. Si llueve o hay mucho viento, reponer la franja. Las cenizas de madera y las tierras diatomeas -se venden en los viveros-, se pulverizan sobre y alrededor de las plantas afectadas.
También se los puede atacar con una herramienta puntiaguda durante la noche. Los animales muertos pueden colocarse dentro de un balde de cualquier material que no sea metal. Al batir la mezcla al día siguiente, se riega
alrededor de las plantas afectadas con el líquido y éste ahuyentará a los moluscos que queden vivos. Pero si llueve, este método no sirve. Otra modalidad es batir la mezcla durante tres días y agregar ramas de ortiga. Luego, filtrarla a través de un lienzo y pulverizar las plantas. Además de espantar a estos animales y a las babosas, esta mezcla es un buen fertilizante.
Un método diferente es cortar un envase de plástico, preferentemente de paredes lisas -de una gaseosa u otro producto-, por la mitad, en forma transversal. Después se entierra en un pozo cercano a las plantas preferidas por los caracoles. El envase debe sobresalir apenas unos milímetros del nivel del suelo, como para que no entre agua
en el momento del riego. Se llena con cerveza y se coloca encima un "techo" confeccionado con un envase más grande, con "puertas" cortadas para que los caracoles puedan acercarse a la bebida. El "techo" debe fijarse con alambre al suelo, para evitar que el viento lo arrastre y entre agua de lluvia o de riego al envase con cerveza. Los
caracoles mueren al resbalar por las paredes del envase con la bebida alcohólica. Cada dos días es conveniente quitar los caracoles muertos.
Fuente: HUERTAS Y JARDINES SIN PLAGUICIDAS
Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina (RAP-AL)
Alianza por una Mejor Calidad de Vida (RAP-Chile)
Serie: Educación Ambiental Ciudadana – Cartilla 3
Edita: Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina
(RAP-AL)
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Primera Edición: noviembre de 2005