Plagas: cochinilla algodonosa



LAS PLAGAS COMUNES DEL JARDÍN
Identificación y Manejo Integrado
Insectos chupadores
Cochinilla algodonosa
“Cottony Cushion Scale”
La cochinilla algodonosa es muy parecida a
una chinche harinosa, pero es más grande y
tiene la parte delantera del cuerpo de
color rojizo. No posee proyecciones
alrededor del cuerpo. Las hembras miden
unos 5 mm de longitud. Secreta una
sustancia harinosa o algodonosa sobre el
cuerpo que utiliza para protegerse de sus
depredadores.
Este insecto se caracteriza por poseer un
saco blanco alargado en la parte posterior
del cuerpo (Fig. 18A). Este saco es de 2 a
2.5 veces más largo que el cuerpo del
insecto y puede almacenar cientos de
huevos.
La etapas de su ciclo de vida son: huevo,
ninfa y adulto. Las hembras depositan los
huevos en los renuevos. La ninfa (etapa
inmadura) es de color rojo brillante con las
antenas oscuras y las patas de color
marrón. A diferencia de las queresas, la
cochinilla algodonosa tiene patas durante
todas las etapas de su ciclo de vida y
puede moverse de un lugar a otro en las
plantas. Las ninfas tienden a localizarse a
lo largo de las venas de las hojas (Fig.
18B). Es común encontrar los adultos en las
ramas y en los tallos leñosos. Las hembras
pueden tener el cuerpo de color rojizo,
amarillo o marrón brillante.
Daños- Las ninfas y los adultos de la
cochinilla algodonosa chupan la savia de
las hojas y tallos jóvenes causando
amarillez y reducción en el crecimiento y
vigor de las plantas atacadas (Fig. 18C).
Cuando las infestaciones son numerosas su
alimentación puede dar lugar a la caída
prematura de las hojas y la muerte de las
ramas. Este insecto tiene la capacidad de
inyectar toxinas que afean la apariencia de
las plantas. También, transmite virus que
causan enfermedades en las plantas.
Fuente: LAS PLAGAS COMUNES DEL JARDÍN
Identificación y Manejo Integrado
Por: Hipólito O'Farrill-Nieves, Ph.D.
Especialista en Entomología
Silverio Medina Gaud, Ph.D.
Entomólogo y Profesor Emérito